PONER BIEN LA MESA
3 Junio 2009, por admin
A todos nos lo han repetido: La comida entra por los ojos. ¡Pero qué poco lo ponemos en práctica! Maxi nos cuenta cómo conseguir que nuestra comida nos de placer a la vista antes da darlo a la boca. Y es que a nadie se le ocurriría tomar un buen vino en un vaso de plástico: todo el mundo sabe que sabe que su sabor se aprecia mejor en una copa de cristal. Pues creemos que con la comida pasa lo mismo.
La mesa se suele preparar con mimo cuando vienen invitados… ¡pero no debería ser el único caso! También en el día a día ayuda a que disfrutemos más la comida, y a hacernos la vida más agradable. Es un esfuerzo que deberían seguir especialmente las personas que comen solas… ¡cuánta gente malcome viendo la tele, o de pie, o de mala manera sin apenas utilizar la vajilla!
Una mesa bien puesta
· Lo primero es poner el mantel. Se puede poner un camino de mesa si sólo vamos a ser dos, o un individual si comemos solos.
· Luego algo que parece muy obvio pero que no siempre se lleva a cabo: poner el número de platos necesarios para la comida que tengamos. Es decir, no caer en eso de comer todo en un mismo plato para no tener que fregar más. Fregar dos platos más no lleva más de medio minuto y la diferencia, en cambio, es considerable.
· Los cubiertos que necesitemos se colocan siempre de fuera hacia adentro, según el orden de la comida. Los que primero vayamos a utilizar, en la parte exterior. Los últimos, en la parte interior. Y como sabéis, tenedores se ponen a la izquierda, y las cucharas y cuchillos a la derecha. Los de postre se pueden colocar en la parte delantera.
· Unos vasos bonitos o unas copas sencillas, de cocina, son algo que no puede faltar en nuestra comida diaria. Si vienen invitados, ponemos los vasos o copas en el orden en que las vayamos a utilizar, de derecha a izquierda.
· Las servilletas, si es posible, de tela. Es más ecológico, más barato y mucho más agradable. Os parecerá una tontería, pero si además están bien combinadas con el mantel y todo el conjunto tiene una estética agradable, la comida os sabrá mejor y os hará la vida más bella.
· Un recordatorio: el pan se coloca a la izquierda, más o menos a la altura de las copas. Es cierto que para el día a día no hace falta un platillo para el pan, pero no está de más recordarlo porque da un buen toque a la mesa.
· Y por último, utilizad los cubiertos adecuados para servir: por ejemplo un cazo o cucharón para los primeros, y cuchara y tenedor para los segundos.
Puede que la mayoría de estas cosas ya las sepáis, pero os aconsejamos que las pongáis en práctica. Creednos que notaréis la diferencia.








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