MEDICACIÓN Y CUIDADO DE LAS MASCOTAS
26 Junio 2009, por admin

Cuánta energía y cuánto cariño nos dan los animales. Sin embargo, no son un juguete y hay que dedicarles mucha atención para que se desarrollen sanos y equilibrados. La veterinaria Pilar Ortega nos explica cómo dar la medicación a las mascotas y otros trucos para tratar con nuestros mejores amigos y que se desarrollen de la forma más sana y equilibrada posible.
Pilar comienza por darnos consejos para dar la medicación a un perro. Aconseja no partirla en lo posible, porque el fuerte olfato de los perros la detectaría. Lo más fácil es dársela introducida en un alimento que les pueda gustar, como el pollo, que además es oloroso (lo que camufla el olor del medicamento) y no les sienta mal ni aunque tengan el estómago mal. Mejor aún si les damos dos trozos, ya que si el primer pedazo contiene la medicación, lo tragarán con rapidez sin darse cuenta debido a que están ansiosos por lograr el segundo trozo.
Si el perro aún regurgita la medicación en pastilla, se puede probar a darle un jarabe en una jeringuilla. No hace falta forzarles a abrir la boca, basta con que les pongamos la jeringuilla en una de las comisuras.
Nuestra veterinaria nos recuerda que no debemos dar nunca chocolate a los perros, ya que es un tóxico para ellos. Como recompensas podemos darles alimentos bajos en grasas como pechuga de pollo o pavo.
Para que los animales nos obedezcan hace falta autoridad, lo que no se debe confundir con la brusquedad y menos con los castigos físicos. Basta con adoptar una postura física de seguridad, mostrar decisión y tratar de estirar el cuerpo, para que se perciba como más grande. Los perros suelen hacer más caso a la voz grave del hombre así que las mujeres pueden intentar hablar con sus registros menos agudos.
Además hay que tener en cuenta que tenemos que sacar a pasear a nuestro perro al menos tres veces al día: física y psicológicamente necesitan hacer ejercicio, pero no sólo hay que dejarles sueltos y que se relacionen con otros perros, sino también necesitan ir llevados de la correa por nosotros y que les demos órdenes para estrechar los lazos con el animal.
Debemos estar atentos también a un perro decaído porque puede tener fiebre, algo que únicamente podremos comprobar mediante un termómetro que les introduciremos en el ano. Si el perro está sano, para empezar, opondrá resistencia.
Pilar comenta que se han realizado estudios en los que se demuestra que acariciar a un perro aumenta nuestras endorfinas y disminuye nuestro estrés. Es decir, las mascotas inciden directamente en nuestro bienestar, así que debemos corresponderles y preocuparnos también por el suyo.








hola amiga como estas, tengo 17 dias de operada de vesicula pero tengo muchos gases que me recomienda por favor gracias…………